Advertencia a las almas sensibles: este post es una auténtica comedura de tarro/desahogo/terapia/caída en el ombliguismo, queda en tus manos/ojos escuchar/leer los lamentos injustificados de una desconocida.
No falla, es llegar febrero y darme el bajón.
Ya sé que yo, de por mí, muy estable no soy (hoy eufórica, mañana asocial, pasado que te salto a la yugular), y conociéndome, me intento controlar, pero lo de febrero no tiene explicación.
Me ocurre anualmente, (un poco como lo de Mala cuando llega el otoño, pero sin causas justificadas o justificables aparentes), me ocurre, digo, que recuerde, desde que tengo catorce años, pero no le empecé a encontrar la periodicidad hasta los veintitantos.
Suele suceder a finales de enero, principios de febrero, y durar unos veinte días, a veces más, otras menos.
No hay razón aparente, pero yo la busco, y si no es una cosa es otra. En más de una ocasión me he dicho “venga ya, que sea febrero no significa que te tengas que venir abajo”, pero ocurre, y me he llegado a encontrar a mí misma preguntándome “¿qué me pasa?, ¿qué me pasa?”, y respondiéndome, “¡anda, si es febrero!”. Quizá, si algo tiene de bueno, es que no es la primera vez, por lo que más o menos sé lidiarlo.
Intentando encontrar explicación a la periodicidad tan exacta he pensado que quizá es el post-“año nuevo, vida nueva”, que cuando pasa un mes y veo que todo sigue igual me deprimo, pero creo que eso no es, porque yo casi nunca me he hecho propósitos de año nuevo y no es algo que me preocupe especialmente. De hecho, tiendo a pensar que los años comienzan en septiembre (teoría por otro lado no tan descabellada, porque para muchas culturas europeas prerromanas era así, por lo que algo de natural, y de acorde con la naturaleza y la relación del ser humano con ella, debe de haber).
Así que creo que eso no es, pero el inconsciente es muy taimado y vete tú a saber.
Igua no tiene nada que ver, es pura casualidad o yo no tengo remedio.
Encima tengo un insomnio descomunal, y claro, al día siguiente hecha polvo. Y por muy poco que duerma no soy capaz de conciliar el sueño a la noche siguiente, ni cansándome física o intelectualmente, ni buscando entretenimientos, ni forzándome a cerrar los ojos y no pensar en nada. No hay puta solución.
He llegado a pensar que se trate de astenia, y que yo lleve una periodicidad distinta a la habitual, pero luego me llaman hipocondríaca.
Mi hermana dice que es la excusa de los vagos. En fin… prefiero no hablar/escribir.
Quién fuera delfín:




10 comments
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31 Enero 2008 a 3:13 pm
malayerba
Yo sigo creyendo que tiene que ser por la falta de luz, seguro.
31 Enero 2008 a 3:34 pm
Iwi
pues puede ser, no te digo que no no, voy a intentar ponerle remedio por ahí, a ver qué tal.
31 Enero 2008 a 5:09 pm
Manzanita
Hace muy muy muy poco he escrito algo similar, sobre algo que me pasa pero a mí me sucede en enero, ejejejeje, yo lo llamo “Mi paranoia de principio de año”.
31 Enero 2008 a 5:19 pm
C. Martín
Anda, y yo que creía que era única febrerofóbica… A mí me empezó a pasar cuando empecé la Facultad, era lógico, los exámenes y que luego fue cuando comenzó-terminó mi primera relación importante -más bien única-. Pero años más tarde de aquella debacle me seguía pasando. Hubo un cierto momento de paz hace unos años, pero resultó ser una tregua falsa, la pesadilla volvió otra vez.
Ahora ya no lo combato, me resigno a que pase lo mejor posible el febrero maldito.
Y sí, mis años empiezan también en septiembre, será que ahora ya estamos a mitad de año y ya hay cosas que hay que dejar para el año que viene, o así.
En fin, hasta febrero se acaba, menos mal que sólo tiene 28 días.
Un beso, Iwi.
31 Enero 2008 a 8:55 pm
gurb
pero este febrero tiene 29. hay que joderse.
supongo que nos tan raro que ciertos estados emocionales vayan vinculados a epocas concretas. las plantas también estan como mas decaidas ahora (a mi ahora, mas que nunca, me da por hablar con ellas). puede que el cuerpo ( la mente) de vez en cuando pida algo de intimidad con nosotros mismos, de allí esa especie de dialogo interno. del mismo modo que las plantas andan trabajando en la sombra, bajo tierra, el hombre necesita de cierta introspección>> de la rae; Observación interior de los propios actos o estados de ánimo o de conciencia.
( o me controlo o no podré entrar a casa de la de plantas que estoy metiendo)
31 Enero 2008 a 8:56 pm
gurb
pero vamos, que cuando pilla bajón, pilla bajón.
1 Febrero 2008 a 12:12 pm
Manzanita
Jejejeje, todo el mundo con el ánimo hecho trizas, y yo cumplo 29 años en este febrero de 29 días.
2 Febrero 2008 a 2:18 am
Iwi
hoy ya hemos batido el récord, y no sólo yo, sino todos los que me rodean, parecía contagioso.
bueno, yo creo que de aquí pa arriba, es lo bueno.
(me ha reconfortado, no sabéis cómo, saber que no era la única, gracias).
(también es verdad que “consuelo de muchos, consuelo de tontos”, y las múltiples variantes del refrán, pero bueno, por lo menos me tranquiliza la paranoia).
2 Febrero 2008 a 3:10 am
Iwi
Manzanita, los 29 muy bien, pero los 30 ya verás, ya verás…
, un beso)
(no me hagas caso que estoy muy pesimista hoy,
2 Febrero 2008 a 4:23 pm
lifestraveller
Pues a mí me pasa en Marzo….no falla…también me hicieron falta unos cuantos años para darme cuenta. Me pongo de bajón, irritable, etc. Yo lo asocio más con el cambio de estación tan brusco que vivimos aquí. A principios de Marzo ya no es que se intuya la primavera como en Enero, sino que está aquí. Tanto cambio, tanto despertar de repente después de semanas de introspección acaban descalabrando. Esa es mi teoría, porque luego también pienso que por esa época ya estoy más quemá que la moto de un hippie, pero oye, no me convence…
Y sí, resignarse y que pase el tiempo.