Nunca supe decidirme, si las aguas mansas, cristalinas, o la violencia de la olas al romper.
 

[odeo http://odeo.com/audio/17401723/view%5D

Recuerdo a las dos. Una noche, sin hablarlo, subimos al coche. Me dejé llevar y acabamos en una playa donde olas inmensas rompían y amenazaban con tragarlo todo.

Nos sentamos cerca de la orilla, en el límite de la seguridad.

Así permanecimos, no sé, una hora quizá. Sin hablar.

Llegó la guardia civil y buscó drogas o alcohol. Sonreímos por dentro. No era noche de eso.

Anuncios