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Editado: Oír columna de la izquierda, abajo. (¡Ha vuelto, mejor que nunca!).

Editado 2: Me he comprado unos auriculares buenos y el cd origunal. Coño. SÍ hay diferencia. Orgía de sonidos, todos para mí.

Cambiemos de tema.

Hace unas semanas vi Treinta días de oscuridad, una de vampiros producida por Sam Raimi.
Igual que recomendé la serie Carnivàle, esta película no la recomiendo, una sabe controlarse, y me temo que sólo gustará, si acaso, a los fanáticos del género.
Está basada en unos comics, 30 Days of Night, que casualmente tienen mis compañeros de piso.
Va de un pueblo de Alaska, donde hay un mes en que es de noche, y allí se desplaza un grupo de vampiros y se carga a casi todo el pueblo. Es muy gore y abusa de persecuciones y luchas. Muy americana. Y encima, el final no me ha gustado, lo extienden demasiado.
De hecho, tiene mala crítica, a pesar del éxito en taquilla, y también ha decepcionado a los seguidores del comic porque hace un batiburrillo con el argumento. Como remate, el montajista parece uno en prácticas que pasaba por allí.
¿Pa qué coño escribes un post entonces?, os preguntaréis vosotros.

Porque me ha encantado la estética.

Había visto todo tipo de vampiros, pero no así. Son bestias, y al mismo tiempo elegantes. Van bien vestidos, tanto que te entran ganas de ser de ellos y no de los paletos del pueblo. Hablan un idioma extraño, de resonancias eslavas, que les da más misterio aún, pero no son los típicos vampiros de tendencias humanas que se relacionan con las víctimas, como en los libros de Rice o en mi adoradísima The Adiction.

Yo sé que éstos youtubes luego no los mira nadie, pero yo los pongo, como muestra de The Addiction:

  • Youtube Escena 1: Lily Taylor y Annabella Sciorra (tiene hasta su toquecillo lésbico, es que mola -bueno, y de vampiros y lesbianas también era El Ansia, de la que ya hablé en mi antiguo blog, y miles de pelis serie B donde meten con calzador unas lesbianas que no se lo creen ni ellas-).
  • Youtube Escena 2: Lily Taylor y Christopher Walken (maravilloso este señor, qué brutal la escena aquella de Amor a quemarropa, aunque no tenga nada que ver con el post de hoy).

No, aquí prácticamente devoran a los humanos. Son extremadamente ágiles, además de fuertes, y tienen muchos dientes, en plan Nosferatu. Son casi casi zombies de los que se llevan ahora, pero mucho más interesantes y mortíferos.
Es un nuevo enfoque, una revisión del clásico.

Y es que a mí me encantan los vampiros, desde pequeña. Existe incluso una colección de libros infantiles, El pequeño vampiro, buenísima, que ya pillé un poco crecidita pero que le regalé a mi hermana.
Me gustan porque, de todas las criaturas sobrenaturales, son los que más miedo me dieron. El hombre lobo siempre fue cutre, como de segunda categoría, mucho menos interesante, reconozcámoslo. Los fantasmas tienen su aquél pero, como no están muy definidos, no sabes a qué atenerte en la construcción del imaginario.

Con el transcurso del tiempo, me fui dando cuenta de las diferentes interpretaciones filosóficas y psicológicas que podían tener y más me gustaron. Ahora paso por temporadas, pero es un clásico al que siempre vuelvo, y el ver esta película ha hecho que reviva el entusiasmo por el mito.

Podría contar más, cómo algunas personas son vampiros para otras, una teoría muy extendida y no diría yo que desacertada. Los vampiros dan mucho juego, esa combinación seducción y temor, sazonada de inmortalidad, es infalible, pero no me voy a extender más porque luego me salen los posts kilométricos y aburro al más pintado.

Es bueno el artículo de la Wikipedia (sobre todo el apartado El vampiro como arquetipo), para el que esté aburrido; aunque faltan cosas, como el mito de Lilith, muy relacionado, porque se supone que ella se convierte en succubus, o la película que menciono con anterioridad.

El anterior post parecía premonitorio. Era frío (se me han quejado los señores blogueros), pero importante; fui incapaz de ser más concreta sin desangrarme. Reconozco que borré párrafos enteros, por evitar regocijos ajenos y porque no es época para el nudismo.
Hoy tocaba de vampiros, de vampiros se puede llegar hablando hasta cualquier extremo, incluso al que pretendo. Lo tenía pensado, medio escrito, pero será otro día, en estos momentos no tengo cuerpo.

Me gusta mucho mi blog, no hace falta decirlo, porque siempre hablo en él de lo que más me apetece en cada momento. Y así seguirá siendo, aunque nadie lo leyese. Es mi grito, mi desahogo, mi entretenimiento. Igual me sirve para saciar afanes pedagógicos que para regocijarme en viejos gustos.

Lleva la muerte rondando días, la de verdad, la que espesa el ambiente, la que hace que te dejes en paz de tonterías, incluso cuando no te afecte de lleno. Y no está tan mal tenerla presente en estos tiempos, en los que en demasiadas ocasiones se oculta: a los muertos se los esconde en tanatorios, ya no pasean por el pueblo los ataúdes, a hombros de los vecinos, ni se escuchan gritos de mujeres en los portales. Nos quieren hacer creer que no existe, la puta. Pero cada vez que nos reímos, que soñamos, que follamos, ella se relame, porque de vida se alimenta, no hay una sin la otra. Eso, quería recordarlo.

Y lleva la desgracia rondando días, la que parece un mundo y sólo los años consiguen apaciguar. La que llega aunque no quieras, sobre la que no se puede ejercitar control, dan igual todas las excusas que ante la vida se te ocurran. Jode también.

Así, cuando todo se va de las manos y busco dónde aferrarme, sea lugar o persona, me doy cuenta de que los años pasaron en balde, y sigo tan a la deriva como siempre, pendiente tan sólo de mis propios recursos.
En plata, más sola que la una.
Qué asco esto.

Podría escribir más, si no me fuera a reventar la cabeza.

PD:

ANUNCIO: Busco amiga/o empática, altruista y despreocupada con la que tomar el sol. Se apreciará capacidad de reírse de sí misma.

Debo cada uno de mis gustos a la influencia de amigos de paso, como si yo no pudiera aceptar el mundo, sino por mediación de unas manos humanas”.

M. Yourcenar
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[odeo=http://odeo.com/audio/1776105/view]
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A eso me refería con “Herencias”, no a ninguna telenovela sudamericana.
Supongo que todos, a estas alturas, cargamos una lista, con más de un nombre, de personas que en un momento estuvieron y ya no están, gente que formó parte de tu vida, ya fuera amigo o pareja, y que ahora no vuelve si no es rodeado por un halo de nostalgia; existen incluso los que han superado las barreras que inevitablemente va imponiendo el tiempo, y permanecen en nuestra colección de allegados, más o menos cerca del lugar donde residimos. Cada una de estas personas nos ha dejado algo, un gusto por una comida, una canción, costumbres…

Pensaba que enumerarlas sería fácil y he descubierto que no lo es. Así llevo días, entre unas cosas y otras, amontonando trozos de pasado, reviviendo sentimientos, hasta perdonando.

Se trata de aprendizaje, el que llaman de la vida, el que no enseñan en la escuela y menos en la universidad.
Va desde cosas tan simples como apreciar una caricatura, que le debo a la inefable Isa, hasta descubrir cantantes que me acompañarían toda la vida, como puede ser Van Morrison, de quien supe gracias a Nina, una de esas mujeres que admiré más que amé. De Lola, Marguerite Yourcenar.
¿Y las cosas que un día te gustaron pero que desaparecieron junto con su portador? Mimetismos temporales.
Prefiero seguir enumerando las que sí quedaron, aunque alguna se empeñe en esconderse en los recovecos de la memoria:
De los chicos de informática, los juegos de ordenador, las casas rurales, la Alpujarra, a prever cuándo será buena una puesta de sol.
De Eva, a disfrutar conduciendo.
De Mariluz, la ternura.
De María José, los pepinillos en vinagre, las iglesias románicas, el sexo duro, el Pesquera.
De Lourdes, los Tanqueray con limón exprimido en las terrazas del puerto las noches de verano.
Sofía, Dead Can Dance; Sofía, cuya sombra recae de tarde en tarde sobre mí, o quizá debiera decir su fantasma. A renunciar me enseñó también, sin quererlo. Las sesiones de pelis de terror, los porros en silencio. A estar en mi sitio, al menos a intentarlo. De Sofía, el filo de la navaja. De Sofía, la luz.
De otra, la de los dibujos animados, los restaurantes japoneses… sí, me dejó algo, una herencia, me enseñó a echarle morro a la vida, que no es poco.

*
¿Y de ti, qué heredaré?
*
Ay, que empiezo a tener ligera idea.

Yo no quería, no quería, que luego estoy en un sinvivir, pero… me he enganchado a una serie. Ha sido por la insistencia de mis compañeros de piso y ahora se lo agradezco. Es chulísima, me está encantando.
Se llama Carnivàle y ríete tú de Twin Peaks. También se da un aire a Freaks de Tod Browning.

Comienza así:

Antes del principio, después de la Gran Guerra entre el Cielo y el Infierno…
…Dios creó la Tierra…
…y dio dominio sobre ella al habilidoso mono al que llamó Hombre.

Y en cada generación nació una criatura de luz…
…y una criatura de oscuridad.

Y grandes ejércitos se enfrentaron de noche en la antigua guerra…
…entre el Bien y el Mal.

La magia existía entonces, la nobleza…
…y una crueldad inimaginable.

Y así fue hasta el día en que un falso sol explotó sobre Trinidad…
…y el Hombre cambió para siempre la maravilla…

 

La trama transcurre en la América de los años de la Gran Depresión y los protagonistas son miembros de una feria ambulante, llamada Carnivále, en la que se encuentran los típicos “fenómenos” (mujer barbuda, enano, tarotista, siamesas…). A ellos se unirá un chico con extraños poderes. Paralelamente, un pastor evangélico bastante fanático intenta construir una iglesia para sus feligreses.
La serie, de género fantástico, ahonda en la eterna lucha entre el bien y el mal. No cuento más, que no quiero desvelar nada.
Lo que más destaca es la ambientación, curradísima hasta el último detalle, perfecta, sorprendente.
Su primera temporada es de 2003 y la segunda de 2005, de doce episodios cada una. El creador es Daniel Knauf y los directores y guionistas de cada capítulo van cambiando, entre ellos destaca Rodrigo García (hijo de García Márquez) y el propio Daniel Knauf.
La serie estaba prevista para tener seis temporadas, pero sólo dos se concluyeron, por problemas presupuestarios (no me extraña, está muy cuidada y rodada en su mayoría en exteriores), y se le forzó un final improvisado.
El pasado diciembre la cadena Dark Teuve decidió emitirla, por lo que ya están los capítulos doblados (y se pueden bajar de internet –si alguien no los encuentra y se pasa por aquí se los puedo dejar-). He leído que la versión original merece mucho la pena por la voz de alguno de los protagonistas, y bueno, que la versión original siempre será la versión original, pero nosotros la estamos viendo doblada porque se nos hace más ligera. De todas formas, hay algunas cosas de las que no te enteras en ninguno de los dos idiomas.
Es de una calidad excelente, la recomiendo mucho. Yo voy por el capítulo 6 y deseando ver el siguiente.
He estado mirando por internet, para buscar fotos y eso, y en más de un sitio se la cataloga como obra maestra. De verdad, creo que merece la pena.
Os dejo aquí las cortinillas, preciosas: