• Hoy ya, por fin, he podido hacer vida de persona normal, después de una gastroenteritis DE CABALLO que he sufrido. Odio el Aquarius. He adelgazado, pero fijo que engordo otra vez, es mi sino y mi genética.
  • La perra de mi hermana (me refiero al animal de cuatro patas que recogió hace unos meses, un pastor catalán, no a que mi hermana sea una perra), es horrible. Es simpatiquísima, inteligentísima, cariñosísima, y todo lo que tú quieras, pero ¡qué pesada!, se te tira encima a las primeras de cambio, da igual lo que le digas. Y se lo come todo: zapatos varios, vestido de boda, regalos de México, el sofá (le ha sacado la espumilla) y ayer se fue a por el cargador de mi portátil, menos mal que la pillé a tiempo. Horrible, horrible, y los gatos viven aterrorizados, moviéndose sólo por los muebles altos. ¡Qué casa de locos!
  • Cuando alguien coge el teléfono se jode internet y hay que reiniciar el ordenador. ¿Por qué? Quí lo sá, como dice Brixta.
  • Después de una semana sin cargador del móvil, encendiéndolo sólo para consultar la agenda, por fin decidida a comprar uno nuevo, descubro que estaba en el fondo de la mochila, negro sobre negro, que no había mirado bien.

¿Y qué más cuento? Que ando de puntillas sobre los problemas; que sí, que era verdad, que iba a llover este fin de semana, porque ya está chispeando; que el pasado me persigue y, o lo encaro, o me come; que nunca había demostrado tanta dejadez como en esta ocasión a la hora de arreglar el coche, y tantas cosas; que pasito a pasito; que a ver si asumo que hay cosas de las que nunca me libraré; que no debiera utilizar el amor como evasión de la realidad; que ya me vale, treinta y tres años para llegar a esto.

Que por fin tengo un ratito para mí, para escribir, para soñar, para añorar.

Releo el post anterior, me ha dado por ahí, y me doy cuenta de que en mi vida principalmente me he movido por amor, y por desamor; y todavía no sé si eso está bien o mal.

Que me regalo una canción:
Una canción pequeñita, casi un poema. Está en portugués. Quizá una persona que supiera portugués podría traducírnosla, porque yo seguro que no lo hago bien del todo.

Os la regalo a vosotros también. Me encanta ese final:

http://www.urcloud.com/oir.php?id=4806c91b5fd91

o aquí.

Ainda que mal pergunte,
Ainda que mal respondas;
Ainda que mal te entenda,
Ainda que mal repitas;
Ainda que mal insista,
Ainda que mal desculpes;
Ainda que mal me exprima,
Ainda que mal me julgues;
Ainda que mal me mostre,
Ainda que mal me vejas;
Ainda que mal te encare,
Ainda que mal te furtes;
Ainda que mal te siga,
Ainda que mal te voltes;
Ainda que mal te ame,
Ainda que mal o saibas;
Ainda que mal te agarre,
Ainda que mal te mates;
Ainda assim te pergunto
E me queimando em teu seio,
Me salvo e me dano: amor.

(Lógicamente, la canción se llama Ainda que)
Las hay mejores, no es para tanto, pero esta canción me trae recuerdos, buenos, muy buenos, horrorosos…
Recuerdo cuando compré el disco, cuando lo escuchaba con ella, cuando me dejó plantada en el concierto (léase viejo post de mi viejo blog), cuando fui capaz de volverla a oír. A S. le gustó cuando la vio en una grabación de una actuación que emitieron por Canal+ (lástima que esté en VHS y perdida en alguna caja para siempre): cerraba los ojos al cantar, como ella, compartían fallo.
Luego, el desafortunado incidente, los discos que perdí, y que ahora, poco a poco, comienzo a recuperar, gracias a internet.
Y, ¿por qué no?, me voy a alabar: la certeza de que ahora amo mejor.

Por todo ello, la canción es MÍA.

PD: Si alguien lo desea, se puede descargar el disco entero en esta dirección. Los demás discos aquí.
Para subir canciones, he encontrado una página muy básica, cutre y estupenda, que no estoy segura de que funcione del todo bien, pero lo parece:
www.urcloud.com
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