canción de silvio

Con los amigos me ocurre como con la comida, puedo estar mucho tiempo sin ellos, pero es empezar y no parar. Hay un gran refrán sobre eso.

Quiero decir que me he impuesto a mí misma un calendario en el que, dentro de cierta flexibilidad, hasta los momentos de disfrutar de mis amistades está planificado.

Y, claro, te quedas con ganas de más. Adoro estos tiempos, en los que no doy abasto en cuanto a conocer gente interesante. Y te quedas con ganas de más. Si no es uno es el otro.

Y, sin embargo, como una adolescente, disfruto enormemente del tiempo que me dejan sola en casa, cualquiera de las casas que habito me vale.

Cada cosa tiene su tiempo y su gestación, llegará un día en que querré mi propia casa. Como ya tuve antes. Yo ya no somos yo y mi casa. Da cierta seguridad de alguna forma.

Tuve una en la que decoré el salón como si de un jardín se tratase, con sus muebles de exterior y todo. Pues me quedó bien. A veces echo de menos aquella casa.

Tuve el estudio, toda una pared de cristal a la calle. Qué soledad.

El pueblo sin contaminar…

Ahora mi casa soy yo, y cuatro trapos.  Y el mac, of course.

Es mi elección, no me lamento.

Me gusta cuando me da por una canción.

Qué placer estar sola.
Mejorando el paraíso subtropical con mujer desnuda en tu cama.

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