A continuación, una de esas noticias de rabiosa actualidad que tanto me gustan:

En unas obras que se están realizando en el Teatro Romano de Cádiz ha aparecido una inscripción del siglo I a.C., en la zona destinada a la élite social (en el proedrio, la primera fila, como si dijéramos). La inscripción, oculta, está realizada con puntero y mazo, no con cincel, es decir, deprisa y corriendo, seguramente por algún artesano que tuvo acceso a las obras del teatro, y dice algo así como: “Balbo, ladrón” (Latro Balbe).

Ahora los rumores son que Balbo trabajaba en la Junta. O quizá era prestamista el tal Balbo.

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