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Hace un calor horroroso (NO quiero que empecéis los norteños “uy, pues aquí ha refrescado”, que yo también veo El Tiempo). Repito, hace un calor horroroso, estoy de mala leche, la perra se ha vuelto a subir en el sofá recién limpio y paso de decirle por enésima vez que se baje, y pensé que me iba a salir un post más bonito, pero no. Definitivamente no me gusta el verano, no voy a decir odio porque me reservo la palabra para personas e instituciones. Me han vuelto a denegar un permiso, esta vez uno realmente importante y estoy entre desanimada, asqueada, deprimida, aburrida y yo qué sé. Es que manda huevos, se pone una, crea una empresa que da empleo -en estos tiempos-, buena para el medio ambiente y la salud de las personas, ¿y qué hacen las instituciones? Joderte. Como si ya no fuera suficientemente difícil en sí mismo. ¿Pero qué se puede esperar de ellos? Si son todos unos corruptos, unos ineptos, unos tarados. Este país es UNA MIERDA, no me extraña que estemos como estamos. Es como en los tiempos de la facultad, a más tonto el profesor más suspendía, tenía que remarcar el puesto que ostentaba. En este caso, estamos entre el “bajo cuerda”, por el que ya he tragado (y encantada, al menos es un camino establecido, a eso hemos llegado) y la más absoluta incompetencia. Y acabo de borrar la frase que había escrito porque ya me estoy pasando y soy una señorita 😛 😀

No, pero sobreviviré, como en la canción, y me vengaré, como en las pelis.

Pero con el calor no puedo. Qué sopor. Hasta el ordenador pilla unos recalentones que se me ha apagado cuatro o cinco veces en la última semana. Va haciendo falta otro. No me extraña, son dos años y medio de todo el día, todo el día, para ocio y para trabajo.

No es parálisis, como otras veces, es desgana.

Sí que me está saliendo feo el post, con la de cosas que se me ocurrían mientras viajaba. En fin, es el momento, no me voy a morir ni nada.

A ver, voy a buscar un Youtube bonico, para no dejaros mal sabor de boca:

Uy, en Estocolmo, qué fresquito:

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