Ya sé que un rollo contarle tus sueños (los que tienes cuando duermes) a los demás, porque es algo que generalmente sólo le sorprende/interesa a uno mismo. Pero en esta ocasión, y aprovechando que tengo blog, me voy a expandir. Hacía mucho tiempo que no tenía pesadillas; es más, apenas recordaba mis sueños, pero últimamente llevo una racha nada despreciable. Esta noche he tenido una, y me despertado una hora antes de lo que marcaba mi despertador. Ya no me puedo volver a dormir y, para lo que queda, he decidido bajar y escribir lo que he soñado, porque estoy flipando todavía. Ha sido un sueño larguísimo, de los más largos que he tenido nunca, por lo que ni siquiera voy a contarlo con detenimiento, aunque recuerdo detalles increíbles. Voy a resumirlo:

Yo me despierto, en el sueño, en una especie de instalación militar, de ambiente carcelario, aunque noto enseguida que no estoy presa, sino que se trata más bien de un orfanato. Hay más gente en mi misma situación. Estamos formando dos filas hacia delante. Viene alguien con autoridad y nos dice que nos tenemos que cambiar de ropa, la cual nos proporcionan, y que nos ayude a vestirnos la persona que tenemos al lado. Yo no entiendo nada, ni recuerdo cómo he llegado allí. Una vez que nos hemos hemos vestido, esa persona nos empieza a contar algo extraño sin pies ni cabeza. Al rato empiezo a entender, y me cuesta creerlo. Por lo visto, ha caído una bomba nuclear (pero no lo dice exactamente con esas palabras, por lo que encuentro difícil comprenderlo) y somos afectados. Sobrentiendo que yo me desmayaría en el momento, por eso no recuerdo nada, y me alegro de estar viva, pero me preocupa un poco mi salud. Entre tanta gente no encuentro a nadie a quien preguntar, pero se acerca un chico que fue compañero mío en el colegio, Eric [!, ni siquiera era tan amigo mío, pero hace meses lo volví a ver], que de casualidad trabaja allí, y me dice cosas de manera muy enigmática, especie de dobles sentidos, y al final me dice, al comprobar mi confusión, que no me preocupe que lo ha comprobado y todos los míos están bien, excepto Malayerba, de quien no saben nada y estaban esperando a ver si yo tenía su teléfono. Yo me sorprendo mucho y le pregunto temerosa si en Cataluña ha caído una bomba también, sin terminar de comprender las dimensiones de la catástrofe, y me dice que no, pero que Malayerba estaba de vacaciones en un bloque de pisos de Algeciras [que vaya sitio cutre al que irse de vacaciones, pensándolo bien]. Me llevan a casa de mi madre, yo sigo muy confusa y sin poder dar crédito. Allí está mi hermana también. Están más serias que tristes. Me cuentan que yo me desmayé, que no sabían qué hacer y  llamaron a un familiar mío que me llevó a ese sitio. Les digo que no me he enterado muy bien, que qué es lo que ha pasado, quién ha tirado la bomba, si habían sido los… [islamistas, quería decir], y me dicen que no, que vino en un avión desde Gran Bretaña, que entró por San Roque y la tiró en Tarifa (algo de San Roque y Tarifa habían contado antes en la especie de orfanato, pero no entendía nada). Les pregunto más y me dicen más o menos lo mismo, y que ha sido una V23 [las cosas que me invento, todo por la v3 de la 2ª Guerra Mundial]. Quiero preguntar si ha muerto mucha gente pero no lo hago porque está claro que sí. Entiendo que la tele funciona y los móviles más o menos, pero que la bomba ha debido de ser más grande que las de Hiroshima y Nagasaki, aunque no de las más grandes, lo suficiente como quedar nosotras en segunda línea de afectados. Mi hermana me enseña, seria, casi sin decir nada, carne que había en la cocina y la parte que estaba en contacto con el metal está derretida de una manera extraña. Me sorprende que estemos vivas, pero intuyo que los daños es posible que sean muy serios, que todavía no lo sabemos. Mi madre vuelve a poner la tele y hay un reportaje sobre todos los turistas extranjeros que han perdido sus casas, que muchos se han tenido que ir a otros lugares, como a las playas de Croacia, donde se ha llegado a imitar el ambiente andaluz para los nostálgicos y se ve en una playa a unos croatas vestidos de flamenco bailando muy mal. Les digo que agua tenemos y mi madre dice que sí [el agua del grifo aquí no la bebemos, por lo que siempre hay garrafas grandes acumuladas]. Entonces recuerdo que en el lugar tipo orfanato no nos duchamos, sólo nos cambiamos de ropa y le digo a mi madre -Pero no nos podemos duchar. Mi madre niega lentamente con la cabeza, y en ese momento entiendo que nos debemos ir para siempre de allí y que estamos esperando que nos evacuen.

En ese momento me desperté, y tardé unos segundos en saber si había sido sólo un sueño o verdad, de tan largo, detallado e intenso como lo había vivido. Despierta completamente, y sin saber qué hacer, decidí bajar y escribir este post. No lo he hecho en mi portátil porque llevo días sin el cargador, que lo royó la perra y al final se ha terminado por romper. Estoy esperando que me llegue otro por correo. Cuando bajé, me sorprendió mucho que había entrado mucha agua por una ventana de arriba, que tiene mal la junta, y que estaba el piso de abajo medio inundado (cuando acabe el post la recojo, que ahora mismo no tengo ganas). Pero mucha mucha agua, un charco del tamaño de una habitación, y cuando estas lluvias pasadas había calado sólo hasta crear un charquito, no más, por lo que calculo que esta noche ha debido de llover brutalmente (o el viento incidir además justo en la ventana), y es posible que yo asociara unas catástrofes con otras, o no sé. Supongo que el sueño tiene que ver con mi temor o certeza de la destrucción del espacio que me rodea, junto con más movidas internas. De eso me he dado cuenta según lo escribía, por lo que me ha venido bien hacerlo. Ahora quieren pasar una carretera por la huerta. Vaya movida, otro día os cuento eso. Es algo que he decidido no pensar más, dar por hecho que no va a ser así, porque me tiene amargada y necesito seguir estando motivada, pero está claro que las cosas no son tan fáciles de guardar así como así, que por algún sitio salen.

Acaba de bajar mi hermana y dice que no sabe si ha granizado o qué pasado, que se abrió una ventana y su cama se ha mojado toda de agua (tardó en darse cuenta porque dormía en una esquina), y que si han caído ramas o qué, que pensaba que el cristal se había roto y no se atrevía a acercarse. Que el gato se acojonó y se largó. Dice que no entiende cómo no me he podido despertar con el ruido que había. También ha entrado agua por la puerta de la terraza. Ya digo que la casa esta es nueva, bien hecha (lo único que tiene mal es la junta de la ventana), y que en las anteriores lluvias, aunque a mucha gente le ha entrado agua, y ha escarbado el asfalto de las calles, no había pasado nada, por lo que ahora me pregunto qué no habrá pasado en las demás casas, y cómo estarán mis arbolitos, tan pequeños (resistieron el día que todo el mundo dice que hizo el mayor viento de los últimos años, por lo que estoy relativamente confiada -y frutos todavía no dan, por lo que si ha granizado no me afecta mucho-).

Ha debido de ser un minitornado de ésos que a veces salen del mar.

Buf, me voy a poner a hacer cosas.

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