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Es inteligente el sistema de la terna: es hacerle creer al otro que está eligiendo cuando en realidad lo estás haciendo tú.

Se trata de un mecanismo muy útil cuando, por ejemplo, se tienen niños pequeños y se ponen pesados a la hora de vestirlos (“no quiero eso, no quiero, nooo”): se le da a elegir entre dos o tres prendas de ropa a nuestro gusto y el niño, entre abrumado y halagado, escoge y se siente satisfecho. Asunto resuelto.

Otro ejemplo:
En el concordato de 1851, y posteriormente en el de 1951, se reconocía el derecho del Jefe del Estado Español a presentar una terna de obispos al Vaticano. Franco estaba encantado, él escogía a tres curas de su conveniencia y el Papa no tenía más remedio que nombrar a uno de ellos. Era la manera de Franco de meter la patita en la política del Vaticano. Sin embargo, llegó el Concilio Vaticano II con aires renovados (por decir algo) y no hacían gracia las propuestas del dictador. El Papa le pedía, en un ambiente que se había tornado hostil, que renunciara a esa prerrogativa, pero Franco no se dejaba (que le colocaran, por ejemplo, un obispo nacionalista en el País Vasco era lo último). Franco se murió sin dar su brazo a torcer, y el privilegio lo heredó el Rey. Entre que el Papa estaba frito por librarse de la terna y que en España urgía retocar la legislación para adecuarla al nuevo estado aconfesional, rápidamente se negociaron y firmaron cuatro Acuerdos Iglesia-Estado, en 1976 y 1979 (que no técnicamente concordato, contrariamente a lo que se cree -está mal dicho “Concordato de 1979”, puesto que eso sólo podría ser posible en un estado confesional-, en este caso son acuerdos con estatus de acuerdo internacional, por lo que no dejan de ser leyes de primer orden). En fin, que el Papa, a cambio de eliminar la terna cedió unos cuantos privilegios, y ahí nos quedamos.

¿Y a cuento de qué os suelto este rollo? Pues porque hoy me he acordado de la terna obispal al ver la votación abierta en internet para elegir el futuro logotipo de “Agricultura Ecológica” de la UE.
Pincho yo, muy ilusionada, en el link de acceso a la página de las votaciones, y no me lo podía creer, que hayan elegido semejantes tres mierdas (con perdón) de logos, que son los que vamos a ver hasta en la sopa durante los próximos años.
Os los muestro:

Primero el color. Puede ser que el monitor de mi ordenador distorsione, que lo dudo, aunque todo puede ser, pero por mucho que me imagine ese verde dos tonos más arriba o más abajo, ¿es que no han podido encontrar un verde más bonito? Y los tres iguales, ¿por qué los tres iguales? Entiendo que sean monocromáticos por asunto de economizar pintura, pero no creo que los precios de los verdes varíen tanto de uno a otro, aunque reconozco mi desconocimiento del mundillo del etiquetado.

Analicemos uno por uno:

-El de la bandera.
Es taaan institucional. Vale que sea un sello europeo, pero digo yo que es sólo uno, repetido en todos los alimentos, que se eliminarán los demás (ése se supone que es objetivo), que no va a haber lugar a dudas, y que los europeos tan tontos no somos. Da la sensación de ser un sello político, parece que va a ir en un informe, no en una berenjena.

– La hoja
¡Qué original! ¡Por favor! ¿Cuantos logos que sean hojas puede haber en el mundo?, ¿miles?, ¿cientos de miles? No se distingue nada. (Curiosidad: hace poco leí que hay más logos con delfines representados que delfines reales en el planeta; me imagino que ocurrirá lo mismo con tigres, osos…).

– El de la vaca o batiburrillo de productos agrícolas y ganaderos.
Más finitas no podían hacer las rayas blancas. Vaya sello. Eso, en cuanto se haga pequeño, no se distingue ni lo que es.

Aún así, yo voy a votar el de la vaca, por votar uno, pero ¿qué os apostáis que sale el de la bandera?
En este momento paso de entrar en el tema de la credibilidad de las votaciones por internet.

En fin, eso es lo que hay.

Dejo el link por si alguien está interesado en votar:

http://ec.europa.eu/agriculture/organic/logo/index_es.htm (hasta el 31 de enero de 2010).

Han cerrado la fábrica de pan del pueblo, pero no ha sido por la crisis. No, ha sido porque se ha corrido la voz de que al pan “le echan muchas porquerías”.

La fábrica, a pesar de ser la mayor (y única, diría yo) industria del pueblo, en realidad era un negocio pequeño, lo que no fue impedimento para que se mantuviera con éxito durante más de quince años. Era propiedad de unos guiris y fabricaban pan inglés (pan de molde de toda la vida). Era considerado un pan de calidad que se caracterizaba por no tener el típico sabor dulzón del pan industrial español. Además, aseguraban que no tenía trazas de huevo ni leche, por lo que era apreciado por veganos y alérgicos. Fuera de la comarca, que era su mercado natural (donde era igualmente consumido por los extranjeros residentes como por los locales), sólo se podía encontrar en El Corte Inglés, que no es que sea santo de mi devoción, pero en el fondo dice algo. Por eso me extrañó lo de que “le echan muchas porquerías”.

Investigué un poco y descubrí lo que había pasado. Al pan le echaban los mismos ingredientes que a los demás panes, incluso menos. La diferencia es que aquí la gente lo ve.
Me explico. Es un pueblo pequeño y quien más quien menos conoce a alguien, o a alguien que conoce a alguien que trabaja en la fábrica. A los propios empleados les daba asco tanto aditivo y lo comentaban. El boca a boca funcionó y, poco a poco, familiares, amigos y, finalmente, la mayoría de los consumidores dejaron de comprarlo.

No me afecta especialmente, pero es una pena que haya quebrado un empresa que practicaba el comercio local.

De todas formas, esto me hace pensar una cosa. Si viéramos, supiésemos, nos contaran las “porquerías” que llevan la mayoría de los alimentos que tomamos no compraríamos ninguno de ellos. ¿Cómo era? Ojos que no ven, corazón que no siente.

Por ejemplo, tomemos de mi cocina un Panrico, un pan de molde cualquiera. Pone: “Elaborado con harinas de máxima calidad”, vale. Nos vamos a los INGREDIENTES: Harina de trigo, agua*, azúcar, levadura, grasa vegetal, sal, harina de haba, emulgentes (E-471, E-481), conservadores (E-282, E-200), vinagre y estabilizador (E-412). Ah, y puede contener trazas de leche.

*el sabor y textura del pan depende directamente de la calidad del agua utilizada, por eso está tan rico el pan de algunos pueblos, como el de Alfacar (Granada).

No es por hacer sangre con esta marca, me acabo de comer un muy aceptable sándwich de jamón y queso, es sólo por poner un ejemplo cualquiera. Si nos vamos a los aditivos, ésta es su descripción:

E-471: Mono y diglicéridos de ácidos grasos. Grasas sintéticas, producidas a partir del glicerol y de los ácidos grasos naturales, que principalmente son de origen vegetal pero también existen aquellos de origen animal. El producto generalmente es una mezcla de diversos componentes, con una composición similar a la grasa natural parcialmente digerida.

E-481: Estearoil-2-lactilato de sodio. Preparado a partir del ácido láctico. Son ésteres del ácido esteárico y un dímero del ácido láctico, obtenidos por la industria química, aunque los componentes son sustancias naturales. Se encuentran entre los más hidrófilos de los emulsionantes.

E-282: Propionato de calcio. Sal natural inhibidora del moho y la filamentación.

E-200: Ácido sórbico. Preservante natural de acción antifúngica. Su origen puede ser natural de plantas o sintético.

E-412: Goma de Guar. Polisacárido soluble en agua que se usa como agente espesante y se extrae de las semillas de Cyamopsis tetragonoloba.

A pesar de tanto tecnicismo, parecen bastante “naturales”, pero no quiero pensar en los de la coca-cola, chucherías o platos precocinados.

Si os pica la curiosidad, no os perdáis la relación de aditivos que aparece en esta página: Food-info
Y sobre todo ésta: Ecoaldea. Algunos son preocupantes.

Lo dicho, ojos que no ven corazón que no siente.

Ummm, ¿y el hígado?

– ¿Tú sabías que la Reserva Federal es una institución privada?
– ¿Y de quién es la Reserva Federal?

Con los tiempos que corren una acaba leyendo sobre economía.

Leyendo aquí y allá, me encontré con esta perlita de artículo, fechado el 21 de marzo de 2006, y que empieza así:

El presidente estadounidense George W. Bush dijo el martes que la mayor economía del mundo es fuerte y mostraba todas las señales de que se haría más fuerte.
En repuesta a las preguntas sobre los crecientes déficit presupuestarios de Estados Unidos, Bush dijo que el problema estaba siendo agravado por los altos costos en los gastos obligatorios de los programas de salud y retiro
“.

En fin, ¿para qué comentar más si es lo que ya sabemos?

Tratando de responder a la pregunta formulada al principio, me dispuse a buscar por internet la información. La Reserva Federal está formada por doce Bancos Federales, y ahí perdemos la pista.
Pero no hace falta ser muy perspicaz para imaginar que éstos pertenecen a las grandes familias de banqueros de toda la vida.

Y leyendo, leyendo, acabé por tropezarme con la bonita historia de la Orden Ejecutiva nº 11110.

¿Por qué pudieron matar a Kennedy? ¿Por un tema de narcotráfico, mafia cubana, guerra fría? ¿O fue simplemente el loco del fusil? ¿El que casualmente mataron justo después? Tuvo que ser por algo gordo, gordo de verdad para justificar el despliegue y la temeridad del asesinato de un presidente de EEUU.

¿Qué podría haber sido tan importante como para que parte de la administración participara en ello y lo silenciase, como siempre se ha sospechado?

La pasta, como siempre, pero la pasta de verdad.

Intento resumir la única explicación que, sin ser yo muy fan del tema asesinato de Kennedy, para mí tiene sentido, y mucho sentido:

Mejor copi-pego de uno de los varios sitios web que lo explican más extensamente:

El 4 de junio de 1963, John Fitzgerald Kennedy intentó quitar a La Reserva Federal de EEUU su poder de prestar dinero con interés al gobierno. El entonces presidente firmó la Orden Ejecutiva N º 11110 que devolvió al gobierno de los EEUU la facultad de emitir moneda, sin tener que pedirlo prestado a la Reserva Federal. Kennedy dio a La Tesorería la facultad “para expedir certificados de plata respaldados por reservas de metal plata en el Tesoro”. Esto significa que por cada onza de plata en poder del Tesoro, el gobierno podría poner nuevo dinero en circulación. En total, cerca de 4,3 millones de estos “dólares Kennedy” fueron puestos en circulación por este mandato de Kennedy.(…)

Con un golpe de pluma, Kennedy dio la sentencia de muerte a La Reserva Federal. Si una cantidad suficiente de estos billetes respaldados en plata hubieran sido puestos en circulación, habrían eliminado la demanda de billetes de la Reserva Federal. Ya que los “Billetes Plata de Kennedy” fueron respaldados por el metal intrínseco y los de La Reserva Federal por nada. La Orden Ejecutiva 11110 hubiera impedido que la deuda nacional llegase a su nivel actual, debido a que hubiera dado al gobierno la capacidad de reembolso de la deuda sin tener que acudir a la Reserva Federal y pagarle interés a fin de crear el nuevo dinero. (…) Sólo cinco meses después de que fue asesinado Kennedy, no se expidieron más “Billetes de plata”. El decreto 11110 no ha sido derogado por ningún Presidente posterior por Orden Ejecutiva y legalmente sigue siendo válido hoy día. ¿Por qué entonces no lo ha utilizado ningún presidente después? Prácticamente la totalidad de los casi 6 billones de dólares de la deuda federal ha sido creada desde 1963 y si un presidente hubiese utilizado la Orden Ejecutiva 11110, la deuda estaría muy lejos de los niveles actuales. Quizás el asesinato de JFK fue una advertencia a futuros presidentes que piensen eliminar la deuda federal revocando el control que La Reserva Federal tiene sobre la creación de dinero.

La verdad es que la economía siempre me resultó muy árida, pasemos página; pero antes, os dejo con una frase que he extraído de un documental, favorito de los conspiranoicos, Zeitgeist, que en realidad no está mal, porque no se les va demasiado la pinza (más al final, pero bueno). La primera parte va de que la religión cristiana en realidad es mitología, un refrito de religiones anteriores que se utilizó para controlar al pueblo, cosa que creo ya sabemos todos. La segunda parte se encarga de demostrar que el 11S no fue tal como nos lo contaron, cosa que también todos intuimos.
Y la tercera parte, (para activar los subtítulos hay una pestañita abajo a la derecha) quizá la más interesante, se dedica a desentrañar el funcionamiento de los bancos e instituciones de poder en EEUU. Como poco, da que pensar.

Por cierto, cuando se habla de las operaciones de “falsa bandera” que EEUU es experto en utilizar, se olvidan de la primera, el hundimiento del “Maine”, que llevó a la guerra con España y se considera el inicio de la prensa amarilla en todo el mundo. Qué panolis fuimos, pero eso es otra historia.

La frase es:

  • “Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Si el pueblo americano alguna vez permite a los bancos privados controlar la emisión de moneda, los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de su propiedad hasta que sus hijos despierten sin casa en el continente que sus padres conquistaron”.

    Thomas Jefferson, 1745-1826

    Cómo afiló el hombre.

  • Hace poco vi un documental de la BBC, lamentablemente no recuerdo el nombre, en él contaban un caso que me llamó la atención. El documental iba sobre la implantación de estados totalitarios y hacía un recorrido por la sociedad alemana durante la Segunda Guerra Mundial.
    Al parecer, ante la inminente llegada de los aliados, los nazis destruían apresuradamente todos sus archivos. Todos los de la GESTAPO desaparecieron, con excepción del de la Baja Baviera, que se salvó in extremis. En él se podía constatar que el número de oficiales dedicados al control de una población de más de un millón de personas era escasamente de diez o doce. El documental se pregunta cómo es posible entonces que, con tan poco personal dedicado a ello, hubiese tal sensación de opresión que trascendió fronteras e incluso se ha plasmado en series de tv y películas.
    La respuesta que dan es la colaboración ciudadana. Había tal paranoia colectiva que era frecuente ir a declarar, en muchas ocasiones voluntariamente, sobre actividades sospechosas de los vecinos.
    El documental se centra en el caso de una mujer que finalmente murió en un campo de concentración, sobre la que recaían diversas denuncias, pero ninguna clara. Que era “rara”, que tenía amigos judíos, nada concreto. A la mujer la detuvieron cuando intentaba pasar a Suiza y la encarcelaron después de declarar abiertamente que se iba porque ya no le gustaba vivir en ese país.
    Una de las denuncias la había hecho una de sus vecinas, quien voluntariamente fue a declarar que no se fiaba de ella, que tenía horarios sospechosos y amigos que podían ser judíos. Los periodistas fueron a visitar a esta vecina que, muchos años después, se había convertido en una encantadora ancianita que se interesaba por si tenían hijos y les decía que se abrigasen. Al preguntarle por estos hechos, la ancianita declaró no recordar nada, y de verdad se veía que no se acordaba.

    Y, no sé cómo, el caso de esa mujer que no se me quita de la cabeza lo relaciono con Estados Unidos, qué tontería, ¿por qué será?

    TEWG son las siglas para Terrorism Early Warning Group, y consiste en un grupo de personas, principalmente personal paramédico y empleados del estado, como bomberos y policías, que se dedican a detectar e informar de actividades sospechosas de tener que ver con el terrorismo. Según un memorando del Departamento de Justicia, “tomar fotos sin valor estético aparente” o “tomar notas” podrían constituir actividad sospechosa. Esta información posteriormente se deposita en bases de datos gubernamentales.
    Existe ya en siete estados. También se encargan de ello instituciones privadas, como la eléctrica Xcel Energy, de Colorado. Lo explica el Denver Post.

    [Oferta de trabajo para ser “chivato”, “espía cotidiano” o como queramos llamarlo. ¿Quién se apunta?]

    Más de lo mismo:

    El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos se ha mostrado muy interesado en el llamado “Brazalete de identificación electrónica”, un invento recientemente patentado, que consiste en utilizar, en vez de la tarjeta de embarque en los aeropuertos, un brazalete con todos los datos del pasajero, que a demanda de cualquier miembro de la tripulación puede inmovilizarlo con una descarga eléctrica. Una monada.

    Este Youtube lo explica, en inglés:

    Dudo mucho que al final lo incorporen, pero tengo claro que en este país van a acabar fatal. Se les va la pinza, se les va.

    Lo que sí está ocurriendo es algo que pocos años atrás nos hubiera parecido impensable. El New York Times denunciaba en su editorial del pasado jueves (más) que en los aeropuertos se está revisando la información contenida en portátiles, blackberries e iphones de los estadounidenses que regresan a su país. No se sabe bien la frecuencia de estos registros, pero la Association of Corporate Travel Executives estima que es del 7%. Todos imaginamos el contenido que puede haber en estos aparatos: desde informes financieros o datos médicos hasta cartas personales. Así, por el forro.
    Son más exhaustivos con los musulmanes; los abogados y periodistas denuncian que puede violar la confidencialidad característica de sus profesiones…; bueno, ahí está, os leéis el artículo.

    No es por nada, será que una está muy acostumbrada a esto de los derechos fundamentales, pero me imagino la escena a escala local, la guardia civil a mi regreso a Málaga revisando mi portátil (***mi*** portátil), y me entra de todo.

    PD: Pregunta (un tanto maliciosilla, no lo niego): ¿Sabrán los guardias civiles de Málaga descargar la información de un iPhone? Mm.

    Decía Endesa que subía los precios porque apenas le daba para cubrir costos, bla bla bla, pobrecitos. Pero para comprar la eléctrica irlandesa sí tienen dinero. (noticia) Menuda tomadura de pelo.

    Habría que consumir menos electricidad, por motivos medioambientales, y quizá que sea cara inhiba su consumo, pero me parece que pagarían justos por pecadores, y ésas no son las formas. Además, no lo hacen por nuestro bien, ni por el del planeta, sino por el suyo.

    Hablando de otra cosa, y de lo mismo,

    me fascina esto, yo quiero:

    vídeo

    Una buena noticia, así, de pronto: parece que se gana la batalla de las bolsas de plástico.

    Hace nada leía que Australia y China prohibían las bolsas de plástico de los supermercados. Italia también, y San Francisco (que parece república independiente -por cierto, hay una historia muy buena, aunque ahora no venga mucho al caso, sobre el emperador de San Francisco, que se autoproclamó de Estados Unidos-).

    Ahora el Ministerio de Medio Ambiente ha elaborado un borrador para un Plan Nacional de Residuos con el que quiere reducir a la mitad el consumo de bolsas de plástico antes de 2009 y “prohibir las bolsas de plástico de un solo uso no biodegradables no más tarde de 2010“. (Leeros la noticia que es muy instructiva).

    Las bolsas representan el 0,1% de las emisiones de CO2 de España, que no es ninguna tontería, además de otros muchos costes medioambientales.

    Una cancioncita para celebrarlo.
    El clásico de los Smiths por The Pretenders:

    Lo que me parece mal es que se vaya a tardar tanto en tomar la medida, se puede hacer de un día para otro y no pasa nada, todo el mundo tiene mochilas o bolsas de tela en su casa. Será por los puestos de trabajo que da el sector, pero ya hemos concluido que hay renovarse, que se pierden oportunidades pero se crean otras.
    Ahora se está valorando sustituir las bolsas por otras de almidón, lo que podría encarecer el precio de la patata. Estoy totalmente en contra de esta medida, además de poco acertada con las necesidades de la población, sigue sin ser ecológica.
    Quizá haya casos en los que serán necesarias las bolsas de plástico, pero estoy segura de que se pueden contar con los dedos de una mano, y por supuesto, el quiera bolsa que la pague.
    Conclusión: bolsas de plástico nunca, reciclables excepcionalmente, y de tela, siempre, que duran mucho tiempo y son más bonitas y elegantes.
    Dentro de unos años se sabrá que una película corresponde a cierta época porque se verán bolsas de plástico en ella, igual que cada vez menos se ve a gente fumar y ya no hay Bogarts.
    Ahora queda la batalla de los envases excesivos, pero ésa es más difícil. Hay que reclamar a los fabricantes que reduzcan los envases, no comprar productos que abusen de ellos.

    Frase del día (la cual obviamente no han tenido en cuenta Espe ni Rajoy):

    “Tienda un puente de oro, por el cual pueda retroceder el adversario”

    (Sun Tzu)

    Nay está de estreno: “Castillos de plástico, corazones de látex”, un bonito título para un blog que desde aquí espero que dure y nos proporcione muy buenos momentos.

    Apple presenta el “Mac Book Air”, supuestamente el portátil más delgado del mundo, (y pantalla sin mercurio, por fin los de Mac se apuntan al carro ecológico, que era uno de sus puntos débiles). Quién lo pillara, y 5 horas de batería, dicen. La verdad es que el Mac Book tiene una batería que aguanta mucho, sobre todo si no le metes mucha caña, pero esas cinco horas me vendrían perfectas para el tren. Ay…
    Lo malo es que es caro de morirte.
    Los de Mac son los reyes, sin duda, pero me entra cierto recelo, dueños del iTunes (que ahora va a alquilar películas también, uyuyuy), quién sabe si no acabarán siendo el futuro Microsoft. Por ahora, vivan la innovación y el diseño.

    Me voy a Marruecos, orbuá 

    Aunque los avestruces realmente nunca esconden la cabeza, pese a lo que todo el mundo cree, es una de tantas leyendas urbanas. Se trata tan sólo de los machos haciendo agujeros en a tierra para esconder los huevos.